20 oct. 2015

Si Bécquer hubiese escuchado a Waits o leído a Bukowski

En una taberna de mala muerte
oscura y tétrica,
se veía un piano desafinado
silencioso y cubierto de vasos.
El pianista debió de morir de asco.

He pensado cuántas veces
el talento se muere
ahogado en tugurios y deudas
sin solución ni esperanza.

Mierda de vida.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada

Puedes comentar, discutir, criticar, pero sé educado.