23 nov. 2014

Cosas extrañas

La mecánica cuántica,
con sus entrelazamientos
y superposiciones
es una cosa extraña.
La paradoja del gato de Schrödinger
es una cosa extrañísima.

El universo es una cosa extraña,
con sus incontables soles y planetas,
galaxias, nebulosas, agujeros negros,
púlsars, el fondo cósmico de microondas...

Que todos seamos descendientes
de un mismo microbio ancestral
venido de no se sabe dónde
es digno de admiración
y es cosa extraña.

Son cosas extrañas que son cosas bellas.

Pero

que las enseñanzas y preceptos
de convivencia comunitaria
de una nimia sectucha judía
de pastores de cabras
de hace más de dosmil años
hayan desembocado
en algo tan tenebroso,
lúgubre y dañino
como Rouco Valela
y sus compinches...

Eso sí es algo bizarro.
Eso sí me rompe los esquemas.

17 nov. 2014

El paso, el peso, el poso de la poesía

Pessoa
no poseía poesía,
la poesía le poseía,
le perseguía.

Confesión de un señor bajito

Soy bajito.
Claro, tengo la cabeza
llena de pájaros,
bandadas y bandadas.
No hay columna vertebral
que lo aguante.
Algunos son cuervos negros,
pero de cuando en cuando
veo pasar por la imaginación
aves del paraíso
de coloridas plumas,
de rostros angelicales

y con unos cuerpazos de quitar el hipo.

Y cigüeñas volando hacia el sur.

15 nov. 2014

¿Y?

La tierra
es sólo un planeta
de un apartado sistema solar
en la esquina del brazo
de una galaxia
muy normalota.

Te han dado
un puesto en la Consejería de Cultura.

¿Y?

13 nov. 2014

Los polígonos industriales tienen los ángulos oxidados

El tejado de chapa
de esa fábrica abandonada
parece que desee que caiga la nieve
para poder ocultar su vergüenza,

para poder vestir con dignidad.

11 nov. 2014

Cambio de hora

No me gusta noviembre
ni diciembre
ni enero
ni el frío
ni Endesa
ni Iberdrola
ni los días que no duran nada.

No me gusta que nos estafen
horas y tiempo.

No me gusta ver
cómo se hacen un abrigo
de billetes
con el frío de los pobres.

8 nov. 2014

Desafío total

Se sentía como un astronauta
en tierra:
Antes de salir de casa
se puso el traje anti-estupideces.
Se encajó el casco de no escuchar flipadas.
Bajó las escaleras con cautela,
que el contacto con la calle
no fuera demasiado brusco.

Y justo al pasar junto a un quiosco...
el astronauta
tropezó con un periódico abierto.

No hay traje que aguante esa despresurización.

El astronauta urbano
murió hinchado y rojo (de la ira).

En Marte le hubiera ido mejor.

(Para mi hermana Mari, que siempre me enseña cómo vivir más feliz).

1 nov. 2014

Fútil ejercicio de escritura

Escribir
sobre gente caminando en círculos
en sótanos abandonados,
sobre policías enseñando violencia
a los más tiernos niños del barrio,
de enfermos
pidiendo humanos de reemplazo
y más madera
siempre más madera,
sobre ambientes irrespirables
y de cuánto necesitamos
alguna luz,
algún respiro...

es un fútil ejercicio de escritura.

Escribir no sirve de nada.